Charadas parte de una regla sencilla: quien actúa no puede hablar. La palabra, película, acción u objeto secreto debe explicarse con gestos, expresión facial y movimiento corporal mientras el equipo o el grupo intenta adivinar contra el reloj.
- Se puede jugar con 3 personas; por equipos va mejor con 4-8
- Una partida corta dura unos 10 minutos, o 20-25 minutos con varias rondas
- Basta con papel, bolígrafos, un recipiente y un móvil para medir el tiempo
- Funciona con películas, animales, profesiones, objetos, acciones y situaciones cotidianas
- Puede jugarse por equipos, sin puntuación o como Charadas inversas
¿Qué tipo de juego es Charadas?
Charadas es un juego de actuación y adivinanza. La persona que actúa conoce la respuesta; quienes adivinan no. La gracia está en dar pistas claras sin romper la regla de no hablar.
Lo más habitual es jugar con dos equipos. Un jugador representa el título para su equipo. Si lo aciertan antes de que termine el tiempo, suman punto; si no, el turno pasa.
Con grupos pequeños no hace falta formar equipos. Una persona actúa, todos adivinan y la primera respuesta correcta puede puntuar o simplemente cerrar el turno.
Cómo se juega
- Preparad los títulos, elegid la duración de cada ronda y acordad qué pistas están prohibidas.
- Dividid el grupo en dos equipos o elegid un orden de actuación.
- Quien actúa ve el título secreto sin enseñarlo a los demás.
- Empieza el tiempo; la persona actúa sin hablar, escribir ni saltarse los límites acordados.
- El grupo dice respuestas en voz alta. Un acierto suma punto o cierra la ronda.
- El turno cambia cuando se acierta, se acaba el tiempo o se usa un pase.
Lo importante es aplicar el mismo criterio a todo el mundo. Un grupo puede permitir asentir con la cabeza; otro puede prohibir cualquier señal que no sea movimiento.
Reglas para acordar antes
La mayoría de grupos prohíbe hablar, tararear, hacer efectos de sonido, mover los labios, escribir, dibujar letras en el aire y señalar directamente objetos de la habitación.
Decidid si se permiten señales clásicas: película, libro, canción, número de palabras, sílabas o "suena como". Si queréis una versión más difícil, jugad solo con cuerpo y expresión.
También conviene decidir cuán exacta debe ser la respuesta. Si el título es "cepillarse los dientes", ¿vale "lavarse los dientes"? La flexibilidad mantiene el ritmo, pero debe ser igual para todos.
Puntuación y variantes
La puntuación más simple da 1 punto por cada título acertado antes de que acabe el tiempo. Los equipos alternan actores y gana quien llegue antes al objetivo o vaya por delante al final.
En una ronda rápida, quien actúa va sacando títulos durante el mismo tiempo. Cada acierto suma. Si hay pase, puede dejar un título difícil y seguir.
En Charadas inversas, todo el equipo actúa a la vez y una sola persona adivina. Es más ruidoso, más caótico y suele resultar más cómodo para quienes no quieren actuar solos.
Seguridad y límites
Elegid títulos adecuados para el grupo y el espacio. Evitad movimientos peligrosos, retos humillantes, referencias demasiado personales y temas que solo entiendan unas pocas personas.
Debe existir un pase claro para cualquier título incómodo o inseguro. Charadas puede hacer que la gente se vea ridícula, pero el objetivo no es avergonzar a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas hacen falta?
Se puede jugar con 3 personas, pero los equipos funcionan mejor desde 4. El rango más cómodo suele ser 4-8 jugadores.
¿Cuánto debe durar una ronda?
Empieza con 60-90 segundos. Acorta el tiempo para una partida más rápida y alárgalo si juegan niños, principiantes o títulos difíciles.
¿Se pueden hacer sonidos?
Normalmente no. La mayoría de grupos prohíbe hablar, tararear, hacer sonidos y mover los labios. Si queréis reglas más suaves, decidlo antes de empezar.
¿Se puede jugar sin equipos?
Sí. Una persona actúa, todos adivinan y la primera respuesta correcta puede puntuar o cerrar el turno.
¿Se puede jugar con un solo móvil?
Sí. Un móvil basta para mostrar títulos y controlar el tiempo, siempre que solo quien actúa vea el título secreto.
